Historia de la Dra. Chava Shelhav sobre el Dr. Feldenkrais


Como joven madre con dolor de espalda tuve suerte de encontrarme con Moshe Feldenkrais.
No sólo realmente me desarrollé profesionalmente, su trabajo cambió también mi salud.

Me había recién graduado en el “Hakibbutzim College” con un título en educación física cuando me encontré con el Dr. Feldenkrais y comencé a tomar sus clases públicas.

Entonces él me invitó a unirme a un grupo en el que él estaba preparando a los participantes como profesores del método. Yo recién había dado a luz a mi primer hijo y, debido a un severo dolor de espalda que padecía en ese momento, había dejado de bailar.

Temía que mis problemas de espalda me impidieran estudiar con él pero Moshe insistió diciendo que no sería obstáculo.

Tenía razón.  Los cambios y los procesos de curación que atravesé trabajando con mi propia espalda se convirtieron en parte de mis estudios.

Eso es algo característico del Método Feldenkrais, que el proceso de aprendizaje proviene tanto de la experiencia directa sobre el propio funcionamiento como de la teoría.

Desde 1968 hasta 1971, nuestro grupo de 13 se encontró con Moshe cada día.  Él usaba nuestros encuentros para refinar su trabajo y sus métodos de enseñanza.

Desde 1971 hasta su muerte en 1984, asistí su trabajo, primero en el Instituto Feldenkrais en Israel, luego en sus programas de entrenamiento para profesores en Estados Unidos

Tuve también el privilegio de ayudarlo a escrib
ir el capítulo sobre apr
endizaje para su libro, “La dificultad de ver lo obvio”

Finalmente adquirí una profunda comprensión de los mecanismos del movimiento humano y la forma en que el movimiento se conecta con las sensaciones, la auto-conciencia y el desarrollo personal.

Compartir las habilidades, el conocimiento y los principios que aprendí con el Dr. Feldenkrais con mis  clientes y estudiantes, se volvió el trabajo de mi vida.

Deja un comentario