Testimonio de Clase individual – Olga y Juli


Estamos muy agradecidos con Chava, con todo el equipo de Child’Space Argentina, Angie y Graciela especialmente, y con todos los asistentes al curso, que nos recibieron tan amorosamente a Juli y a mí, en las dos clases en las que participamos. Fue una experiencia muy linda, no sólo por todo lo aprendido, sino por las canciones, las risas y las sonrisas colectivas, que se sintieron como una caricia más, un nuevo mundo por descubrir. Estamos muy felices de saber que la transmisión de Chava va a tener muchas voces en Latinoamérica, y quedamos a la expectativa de poder escucharlas pronto, para poder seguir acompañando a Juli en el desarrollo de su autoconciencia a través del movimiento.
Con Juli aprendimos entre otras cosas, que un tapping seguro y alegre ayuda a construir un cuerpo seguro y alegre. Aprendimos a no tener miedo de explorar la posibilidad de estar boca abajo, y en casa lloramos de la emoción la primera vez que lo vimos levantar la cabeza del piso y mirar hacia ambos lados en esta configuración, que le abre un nuevo paisaje y nos muestra lo grande y fuerte que está. Desde entonces lo dejamos sostener la cabeza estando a upa, y el viaje en taxi hacia la última clase, Juli lo hizo asomando su cabeza desde adentro del fular, para mirar curioso por la ventana.
Descubrimos que los carnavalitos que veníamos bailando en casa para calmarnos y dormirnos tenían una lógica y ahora nos animamos a seguir jugando y buscar nuevas formas de sentir el esqueleto vibrar, por ejemplo hoy sentado sobre las manos de mamá, rebotamos en la pelota de esferodinamia, causando grandes carcajadas!  Y después de toda la rutina, dedicamos un espacio a mirarnos a los ojos y a conversar bien cerquita, sobre todas las cosas que vamos aprendiendo. Juli tiene muchas cosas que enseñarnos también y eso es lo que más agradecemos.
Gracias Morá Chava!! Un abrazo grande!!
Julián y sus papás, Olga Epstein y Ariel Elijovich